El hígado de Prometeo (Premio internacional de ensayo Jovellanos nº 45) por JORGE BUSTOS

El hígado de Prometeo (Premio internacional de ensayo Jovellanos nº 45) por JORGE BUSTOS

Titulo del libro: El hígado de Prometeo (Premio internacional de ensayo Jovellanos nº 45)

Autor: JORGE BUSTOS

Número de páginas: 206 páginas

Fecha de lanzamiento: August 3, 2016

Editor: EDICIONES NOBEL

JORGE BUSTOS con El hígado de Prometeo (Premio internacional de ensayo Jovellanos nº 45)

El hígado de Prometeo (Premio internacional de ensayo Jovellanos nº 45) por JORGE BUSTOS fue vendido por £7.55 cada copia. El libro publicado por EDICIONES NOBEL. Contiene 206 el número de páginas.. Regístrese ahora para tener acceso a miles de libros disponibles para su descarga gratuita. El registro fue libre.

Prometeo robó el fuego a los dioses para alumbrar a los hombres. En represalia, Zeus diseñó un castigo especialmente sádico para Prometeo: un águila bajaría cada noche a mordisquearle el hígado, que a la mañana siguiente se había regenerado, para volver a ser devorado a la caída del sol.
El hígado de Prometeo simboliza la potencia y la fragilidad del humanismo, que muere y nace cada día, siempre amenazado y siempre reconstruido. La cultura humanística afronta hoy la más paradójica de sus amenazas: en el momento en que más accesibles resultan los grandes monumentos del saber occidental, se va instaurando una república de ágrafos agresivos, de analfabetos funcionales, de clérigos laicos y catecúmenos nacionalistas, de salvapatrias de hoz o de cruz que descabalgan del poni de su adanismo bochornoso y pisan los escaños de España como si la acabaran de descubrir. Como si no lleváramos encima veinticinco siglos de civilización.
Este libro está compuesto por ensayos cortos de temática diversa y actualísima en los que algunos héroes tratan de combatir la decadencia en solitario y en los que también numerosos farsantes coadyuvan a su agudización. Junto a la nostalgia y la reivindicación más o menos intempestiva, hay espacio en este libro para señalar el parpadeo de la resistencia, que emite su luz y en ocasiones reviste una intensidad cegadora, porque el fuego que robó Prometeo, en realidad, es tan inmortal como los propios dioses, y no puede apagarse jamás.